YouTube está cambiando sin que muchos se den cuenta. Lo que antes era un espacio para la creatividad y los contenidos originales ahora empieza a llenarse de videos generados por inteligencia artificial, pensados para producirse rápido y en grandes cantidades. Este tipo de contenido, conocido como Brainrot, prioriza la cantidad sobre la calidad y, aunque logra captar la atención, deja poco valor real para quien lo ve.
De acuerdo con datos de la nueva investigación de Kapwing, entre el 21 % y el 33 % del feed de YouTube podría consistir en vídeos de IA deficiente y de bajo valor.
Contenido automático que llena los feeds
El Brainrot se caracteriza por videos repetitivos, superficiales y a veces sin sentido, diseñados solo para generar clics, vistas y suscriptores. Junto a esto, el fenómeno llamado “AI Slop” describe material producido con IA de muy baja calidad y distribuido de manera masiva. Estos videos no buscan educar ni entretener de manera significativa, sino aprovechar los algoritmos de la plataforma que premian el tiempo de visualización y la frecuencia de publicación.
Algunos canales que se enfocan en este modelo se han vuelto extremadamente populares. El caso más destacado es un canal de India llamado Bandar Apna Dost,que ha acumulado 2,070 millones de vistas y genera más de 4 millones de dólares al año, a pesar de ofrecer contenido automatizado y de baja calidad. Esto muestra cómo la lógica de cantidad puede ser más rentable que la creatividad, algo que preocupa a creadores que invierten tiempo y esfuerzo en contenido original.
Qué significa para creadores y audiencias
Para quienes producen contenido de manera humana, la competencia se ha vuelto más complicada. No solo compiten con otros creadores, sino con sistemas que pueden publicar decenas de videos al día sin descanso. Esto puede desincentivar la creatividad, ya que lo rápido y masivo muchas veces gana más visibilidad que lo original y trabajado.
Para los espectadores, el Brainrot y el AI Slop también tienen un efecto. Ver demasiado contenido superficial puede generar sensación de saturación y fatiga digital, donde el tiempo invertido frente a la pantalla se percibe como poco productivo o vacío. Además, la facilidad con la que estos videos se propagan cambia lo que encontramos en nuestras recomendaciones, dificultando el acceso a contenidos más interesantes o enriquecedores.
Hacia un equilibrio necesario
El crecimiento del contenido generado por IA en YouTube no es necesariamente negativo, pero sí plantea un reto: cómo aprovechar la tecnología sin que afecte la experiencia de quienes consumen contenido. La plataforma tiene la tarea de equilibrar algoritmos y monetización para que la inteligencia artificial pueda usarse de manera creativa, sin que la saturación de videos automáticos domine el feed.
La conversación sobre Brainrot y AI Slop no es solo técnica, sino sobre qué tipo de contenido queremos ver y cómo queremos que las plataformas afecten nuestra manera de informarnos y entretenernos. Encontrar ese equilibrio será clave para que YouTube siga siendo un espacio valioso y no solo un mar de videos generados automáticamente.
Según datos de Kapwing, España lidera el interés por este tipo de videos, mientras que México se encuentra en la posición 13. Sin embargo, el rápido crecimiento y la propagación de contenidos generados por IA podrían cambiar esta dinámica muy pronto, mostrando cómo los algoritmos y la producción automática están remodelando qué vemos y qué gana visibilidad en YouTube.
Fuente: Merca 2.0



