Tijuana Metropolitana

Por qué las mujeres que ganan bien siguen rentando — y qué las hace dar el paso

Tiene un buen puesto, viaja por placer y por trabajo, paga una renta alta sin batallar y nadie diría que le falta algo. Pero cada año, cuando llega la renovación del contrato, aparece la misma pregunta en silencio: ¿y si ya fuera mío?

En casi 19 años acompañando compradores en Tijuana, he visto este perfil una y otra vez. Mujeres que ganan bien, que toman decisiones complejas todos los días en su trabajo, y que posponen la decisión más importante de su patrimonio. No por falta de dinero. Por otras razones. Lo sé bien, porque durante años yo fui una de ellas.

Las razones reales (las que casi nunca se dicen)

“Todavía no es el momento.” Se espera un ascenso, una pareja, una certeza. El problema es que el momento perfecto no llega solo; se construye.

“Rentar me da libertad.” Y es cierto. Pero cuando la renta sube cada año y el contrato lo decide otra persona, esa libertad tiene fecha de vencimiento.

“No sé si el banco me lo aprueba.” Este es el miedo más privado. Muchas profesionistas, sobre todo independientes, no saben si sus ingresos “se ven” bien en papel. Y en lugar de averiguarlo, lo postergan.

“Es una decisión muy grande para tomarla sola.” Comprar sin pareja, sin socio, sin alguien que valide, se siente como saltar sin red. Aunque en todo lo demás de su vida hayan saltado sin red y les haya ido muy bien.

Yo también tuve miedo

En 2016 tenía 33 años, estaba soltera y tenía un muy buen trabajo. Llevaba casi una década en bienes raíces, acompañando a otras personas a comprar su casa. Y aun así, mi propia compra la veía lejísimos. Se me hacía algo que nunca iba a pasar.

Estaba aterrada. Siempre he sido comisionista, y mi miedo más grande era muy concreto: ¿qué pasa si un mes no gano lo suficiente para pagar la mensualidad?

Lo que me hizo moverme fue una cuenta incómoda. Sumé todo lo que había gastado en los últimos dos años en ropa, comidas, salidas y vida social. Era el doble de lo que necesitaba para el enganche. El dinero sí estaba; solo que se me estaba yendo en otras cosas.

Tuve la fortuna de contar con un colega y asesor inmobiliario extraordinario, Alfredo Rocha, que hasta hoy es uno de mis grandes amigos. Él me ayudó sacar mi crédito, paso a paso. El departamento costó $1,290,000. Lo firmé con mucha fe y un salto de confianza.

Como yo vivía en una casa de mis papás y no pagaba renta, lo puse en renta de inmediato. Y vi algo que me cambió la forma de pensar: la renta cubría mi hipoteca, el mantenimiento y hasta me sobraba un poco. Mi departamento se estaba pagando solo.

No fue un golpe de suerte, fue un proyecto

En 2019 volví a hacerlo. Ahorré para el enganche y compré un departamento en preventa. Otra vez tenía miedo, pero ya no del crédito: había entendido que, bien usado, es una excelente forma de poner a trabajar mi capital. Hice un par de ajustes en mis gastos. No cambié mi estilo de vida; me volví más ordenada.

En medio de todo esto me casé y me divorcié. Hoy, a los 43, soy otra vez una mujer soltera. Y si algo tengo claro es que no necesité una pareja para construir un patrimonio.

Ahora estoy por escriturar ese segundo departamento, y quiero hacerlo sin deudas ni créditos pendientes. Para lograrlo decidí vender el primero que compré: firmo en tres semanas, lo vendí en $3,650,000. Con eso le pago al banco lo que aún le debo, unos $800,000, y lo que queda me permite liquidar el nuevo. Y como ya no voy a tener ningún crédito pendiente, lo que antes se iba en mensualidades ahora lo puedo ahorrar para el enganche de mi siguiente propiedad.

No lo cuento para presumir. Lo cuento porque así funciona: tu primera propiedad no tiene que ser la de toda tu vida. Es el primer escalón. Diez años después, aquel departamento de $1,290,000 es lo que hoy me permite dar el siguiente paso.

No soy millonaria. Soy una comisionista que decidió construir algo propio: un proyecto patrimonial que algún día me dé rentas para vivir y me permita seguir siendo independiente, como lo he sido siempre.

Por qué hoy quiero ayudarte

Si yo, dedicándome a esto, tuve tanto miedo, me imagino lo que sienten muchas mujeres profesionistas, independientes y solteras que no tienen la información que yo tenía. A mí lo que me ayudó a dar el paso fue tener a alguien de mi lado que me guiara. Hoy quiero ser eso para otras mujeres.

Lo que las hace dar el paso

En mi experiencia personal y lo que he aprendido ayudando a otras mujeres a empezar su patrimonio, lo que nos hace decidir rara vez es un anuncio. Es un detonante personal:

  • Una cuenta honesta. Ver cuánto se ha ido en renta, o en gastos que no dejan nada, cambia la conversación.
  • Saber exactamente cuánto le presta el banco. Cuando el miedo se convierte en un número, la decisión se vuelve manejable.
  • Ver a otra mujer como ella hacerlo. Una amiga, una colega. “Si ella pudo, yo también.”
  • Un esquema que no exige todo de golpe. Hay preventas con enganche bajo y el resto a la entrega, que dan tiempo para prepararse sin vaciar los ahorros.
  • Tener a alguien de su lado. No un vendedor de un solo proyecto, sino una asesora que le muestre opciones y le diga con honestidad cuál le conviene.

Antes de decidir, haz estas cuatro cuentas

  1. Cuánto has pagado de renta en los últimos cinco años. Multiplica tu renta actual por 60 meses.
  2. Cuánto gastaste en los últimos dos años en ropa, salidas y comidas. Fue la cuenta que a mí me hizo moverme.
  3. Cuánto te prestaría el banco hoy. Una precalificación gratuita te lo dice sin compromiso.
  4. Cuánto necesitas para el enganche. En preventa, puede ser bastante menos de lo que imaginas.

Y recuerda: tu primer departamento no tiene que ser para vivir en él. Puede ser el que rentas mientras tu patrimonio crece.

Con esos números, ya no estás decidiendo con miedo. Estás decidiendo con información.

Si te reconociste en esta historia, escríbeme. Hacemos las cuentas juntas, con calma y a tu ritmo, y te muestro las opciones en Tijuana que realmente encajan contigo. Sin presión.

Abril Rodríguez
· Asesora inmobiliaria en Tijuana · Casi 19 años de experiencia · Mi equipo ha cerrado 1,428 unidades
· Instagram @abrilrealtor · WhatsApp (664) 199 0887

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