Los avances en la tecnología reducen cada año los costos de los autos eléctricos, pero también dependen de las estrategias de las marcas.

De la cantidad de autos que se vendieron el año pasado, un total de 1 millón 94 mil unidades, solo 0.5% fueron eléctricos, aunque las ventas de estos vehículos cero emisiones han crecido constantemente con el paso de los años.

En el 2016 se vendieron solo 254 autos eléctricos en México, mientras que en el 2020 la cifra creció a 449, y en el 2022 se alcanzó la venta de 5,631 unidades, de acuerdo con datos de la AMDA.

Sin embargo, según expertos, se considera posible que en el 2035 los precios de los eléctricos se aproximen a los de los autos de combustión interna y que eso impulse aún más el uso de los cero emisiones.

De acuerdo con Guillermo Rosales, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), hay una tendencia de reducción en los precios de los eléctricos impulsada por los avances de la industria y los objetivos medioambientales de diversas naciones.

“Las tendencias globales son que la investigación y el desarrollo poco a poco van haciendo que los precios de los eléctricos disminuyan”, expuso al ser consultado este lunes en conferencia con medios.

En la actualidad, agregó, hay una carrera fuerte entre las distintas marcas que están desarrollando eléctricos.

La expectativa es que hacia el 2035, cuando se llegue al límite que muchos gobiernos han fijado para la venta de autos de gasolina, pueda haber una proximidad de precios con los eléctricos, comentó.

A su vez, Odracir Barquera, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), expuso en su participación que en el futuro la disponibilidad de eléctricos en México dependerá de la estrategia de cada marca.

Actualmente, de la producción de autos en México, el 80% se va a exportación, por lo que una mayor venta de nuevas tecnologías, o de eléctricos, dependerá de hacia dónde están destinados y qué proporción se quedará en el mercado nacional, consideró.

 

Fuente: Forbes