Atraídos por el nearshoring en 2022, un grupo de inversionistas de China Taiwán, Japón y Corea del Sur sacaron 44 fábricas, líneas de producción y centros de distribución de Asia para trasladarlos e instalarlos en Monterrey, Saltillo, Ciudad de México, Tijuana, Ciudad Juárez y Guadalajara.

“Hasta diciembre de 2022, se habían registrado 44 transacciones a los 16 mercados industriales, como Monterrey, Saltillo, Ciudad de México, Tijuana, Ciudad Juárez y Guadalajara”, revela Marcos Álvarez, CEO de Market Analysis.

Los inversionistas chinos, taiwaneses, japoneses y surcoreanos dejaron Asia para trasladar sus nuevas fábricas, centros de producción y distribución a México para mitigar los efectos de la guerra comercial de Estados Unidos y China, así como las disrupciones en las cadenas de proveeduría provocada por la pandemia de Covid-19 y la recesión económica mundial, comenta el directivo de la compañía.

“A causa de la escasa vacancia en los principales mercados fronterizos, actualmente se encuentran en lista de espera varias expansiones de plantas y llegada de nuevos capitales asiáticos a México para el rediseño de las cadenas productivas”, dice a Forbes México.

“México se ha vuelto más atractivo para instalar la manufactura que se traslada desde Asia atraídas por el nearshoring, gracias a que cuenta con factores de competitividad como el capital humano, tratados comerciales y la cercanía de Estados Unidos”, afirma.

La popularidad del nearshoring ha cobrado en el último año y es bien sabido que dicha tendencia surgió a raíz de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, las disrupciones en las cadenas de suministro a nivel global por la pandemia de Covid-19 y también por la guerra que iniciara a principios del año entre Rusia y Ucrania.

Las compañías de América del Norte, Asia y Europa ven en el nearshoring un facilitador, ya que les permite transferir sus fábricas y procesos productivos ubicados en destinos lejanos para reducir los costos de maquilar en su lugar de origen o en un lugar cercano, señala Mario A. Hernández, socio líder del segmento IMMEX de KPMG en México.

Cada una de las empresas asiáticas y europeas aprovechan el menor costo de mano de obra, la infraestructura localizada en el país destino y cercanía a los mercados a los que serán destinados los productos.

“Este esquema podría generar un importante crecimiento económico en la competitividad y el desarrollo económico del país”, detalla el socio de KPMG en México.

La guerra comercial entre China y Estados Unidos, el encarecimiento de productos y los ajustes en las cadenas de suministro hacen que el nearshoring sea cada vez más una alternativa sumamente viable para instalar fábricas en México, señala a su vez Agustín Barrios Gómez, CEO de International Capital Partners (ICP) y socio de la Asociación de Empresarios Mexicanos (AEM-USA).

El nearshoring por permite a las empresas reducir costos, garantiza la disponibilidad de suministros y facilita su distribución en el mercado, comenta el consultor de empresas transnacionales.

Barrios Gómez indica que un crecimiento del nearshoring en América del Norte ayudará a atender el nivel de demanda pendiente y reducir la presión por el suministro de bienes y productos.

“Con este panorama de incertidumbre económica se vuelve imprescindible tener proveedores más cerca de casa, lo cual también puede favorecer para recuperar los niveles de actividad económica que se tenían previo a la pandemia y fortalecer el TMEC”, asevera.

El nearshoring, una realidad en México

Al cierre de 2022, las nuevas empresas en el territorio mexicano generaron una absorción bruta de 8.55 millones de pies cuadrados, siendo el mercado industrial de Monterrey el que registró la llegada de más compañías en el último año; seguido por los mercados industriales de Saltillo, Ciudad de México, Tijuana, Ciudad Juárez y Guadalajara, según el estudio “Nearshoring en México”, elaborado por Market Analysis.

La consultora explica que 91% de la absorción de los parques industriales se concentró en fábricas y líneas de producción de la industria manufactura, siendo el sector automotriz el que ha liderado la demanda en México.

“La industria automotriz y autopartes acaparó 44% del total de pies cuadrados absorbidos por la llegada de nuevas compañías, cuestión nada extraña tomando en cuenta que fue el sector más afectado por las disrupciones en las cadenas de suministro a nivel global”, apunta Marcos Álvarez.

Otras que demandan parques industriales fueron la industria metalmecánica, con 14%; de plásticos, con 7%; el comercio electrónico, con 6%; los muebles, con 5.7%; la construcción, con 4%, y los productos de consumo, con 3.9%.

“Las compañías chinas han absorbido el 79.5% de los espacios industriales a nivel nacional bajo el concepto de nearshoring; seguidas por las compañías provenientes de Estados Unidos (11.7%), Taiwán (3.4%), Japón (2.5%), Dubái (1.8%) y Corea del Sur (1.1%)”, añade Market Analysis.

Estas 10 empresas fueron las que más absorbieron espacios en los parques industriales:

“Hace seis meses, el fenómeno de relocalización de empresas sonaba para muchos actores económicos como una idea abstracta, a pesar de que existía evidencia depresión en los precios de la renta y demanda de parques industriales en los enclaves industriales, manufactureros y logísticos de México”, manifestó ayer Gabriel Yorio González, subsecretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), durante la reunión plenaria de los diputados de Morena.

Actualmente, la relocalización de empresas en México ya es una realidad, así como se está incrementando de manera significativa y se prevé que el bloque de Norteamérica se convierta en una de las regiones más integradas en su intercambio comercial, dijo el subsecretario de Hacienda.

Las cadenas de manufactura generarán mayor valor a la industria manufacturera y empleo en la región de Norteamérica y en México, agregó el funcionario, quien revela que hay una lista 400 empresas interesadas por invertir en México en los próximos años.

 

Fuente: Forbes México